En la compañía de un café

Es una fría noche otoñal, caen las hojas secas, el viento sopla con más fuerza, en la compañía de un café me detengo a observar, me propongo dedicarle unos minutos a tantas emociones que guardo, muchas de ellas son para olvidarlas aunque en su origen está mi esencia, está mi fuerza interior.  Mi corazón guarda, a veces olvida, a veces se enciende y a veces se esconde, hoy todas aquellas manifestaciones han sido una realidad, un instante, un suspiro, hoy he callado, me he desentendido, he viajado, he escapado.
Palabras del vientre confuso, palabras de la sangre ardiente que brota y recorre mi cuerpo, palabras del vientre confuso, palabras que en una mirada han sido abatidas, han sido despertadas.
De pronto tuve miedo, miedo de mirar más allá, miedo de encontrar un color eterno, miedo de saber que he navegado en un universo desconocido que no me pertenece; de pronto tuve miedo y evite mirar más allá, evite mantener la respiración, me sumergí para no ver, me sumergí para evitar respirar por un instante, para no sentir más allá de lo que me permito sentir.
En la compañía de un café me detengo y observo mis pies, observo mis manos, es una fría noche otoñal, una brisa me golpea el rostro, puedo alcanzar las estrellas desde la terraza de mi departamento central.  En la compañía de un café sacudo mi cabeza, me siento torpe por no poder hablar, por callar cuando he necesitado hablar, por bajar la mirada cuando en realidad he deseado mirar, adorar, abrazar; me siento torpe por lo parlanchín que soy ante las trivialidades de la vida y porque tan sereno y pasivo cuando he debido jugar, hablar, amar, abrazar y luchar por una eternidad.
Hay música en mis oídos, sonidos medievales que me llevan por una senda terrenal, por una ilusión y romanticismo que le es propio a los poetas, a los artistas y próceres de tanta revolución de paradigmas que ha enfrentado la vida moderna; es una ilusión y un romanticismo que invade mi alma, esta noche, en un recuerdo fresco, en un sentimiento inmenso.
Es una fría noche otoñal, quisiera tener tu voz callada calmando mi ansiedad, quisiera tener tus brazos para sanarme las heridas, quisiera tener tus ojos sinceros para verlos una vez más, para atreverme.
Es una fría noche otoñal, es una noche de lamentos, de franqueza interior, un poco de vergüenza, parezco ser un luchador, parezco buscar mis sueños, pero es una ilusión, es una idea.  Es una fría noche otoñal, se me escapan los sueños, abandono a quienes me necesitan, te abandono a ti antes de tenerte, abandono a mi alma, te abandono una vez más.

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